Dicho consejo, según detalla 'Diario Financiero', quedará compuesto por un miembro designado por el presidente de la República, otro del Banco Central, un representante de las aseguradoras y dos personas designadas por los decanos de las facultades de economía de las universidades acreditadas. Incorporará aspectos como las fórmulas con las cuales se calculará el capital con el que las compañías deberán contar para cubrir los riesgos de sus modelos de negocios, tanto a nivel de sus productos como de sus inversiones.

El gerente general de la Asociación de Aseguradores de Chile, Jorge Claude, señala que eso “nos parece bien, de hecho es una fórmula que nosotros habíamos propuesto. Nos parece que es adecuado un consejo al cual Hacienda consultará antes de emitir el Decreto Supremo, pues ese decreto establecerá muchos elementos”, entre ellos las fórmulas de cálculo del capital basado en riesgo.

MÁS CAMBIOS

Las otras enmiendas introducidas -que se han hecho públicas ahora- complementan la definición del capital basado en riesgo que se exigirá a las aseguradoras, a la vez que complementa el texto referido al establecimiento de los límites de inversión de las compañías de seguros. Al respecto, ratifica que el Banco Central será el organismo encargado de delinear los límites de las inversiones que podrán realizar en el extranjero, pero ahora detalla que “el porcentaje máximo de inversión en el extranjero no podrá ser inferior al 30% del total de los activos de las compañías”, algo que en el anterior proyecto no se especificaba.

Según Claude, ese límite no los afecta demasiado porque hoy las compañías tienen alrededor de un 5% invertido en el exterior, “ya que buscan calzar sus flujos de activos con sus pasivos”.

Al proyecto aún le quedan algunos meses más de discusión, y para su implementación pasarán al menos cinco años desde que se promulgue el decreto. En palabras de Claude, “este proyecto es algo que viene a perfeccionar algo que funciona bien, por lo que se puede hacer con calma, y eso implica tener tiempo de calibrar los modelos y que las cosas representen bien los riesgos que se están midiendo”.