Para Huertas, “en el primer semestre las primeras cifras hablaban que el crecimiento de seguros generales era de 3,02%. Claramente, eso está por debajo de la expansión de la economía, pero es fruto del impacto del tema de las licitaciones hipotecarias. Fuera de eso, en otros negocios como automóviles apuntamos a que viene creciendo a tasas de dos dígitos. En ese sentido, se mantiene bien. Para final de año veremos una cifra de crecimiento de mercado entre 5,5% y 6% en UF”.

Para el año que viene “probablemente la expansión será un poco mayor”. Huertas destaca que “lo que pasa es que en este año estamos en una situación compleja en el mercado, donde las tasas en property están bajando fuertemente. Hay una competencia bastante acusada en grandes cuentas, pero no creo que vaya a ser sostenible en el tiempo, porque es una industria que tiene una necesidad de reaseguro enorme y, los reaseguradores no están bajando sus precios. De hecho, la mayor parte del mercado renueva sus contratos a mediados de año y, en la renovación, las tasas han permanecido más o menos estables, mientras que se esperaba una ligera reducción. Esa presión a la baja en las tasas no es muy sostenible ni tampoco es muy sana, es riesgosa en el largo plazo.

En cuanto a la Supervisión Basada en Riesgo, para Huertas es la evolución natural del merado, “esta es una industria que ha pasado por el mayor stress test que cualquier industria pueda soportar”. Para Huerta "lo más complejo de gestionar para las compañías son los plazos y la cantidad de proyectos internos que manejamos, los que manejamos como iniciativas locales o los que para compañías internacionales como nosotros, son sugeridos o implementados desde nuestras casas matrices. Desde luego, todos estos aspectos regulatorios se cruzan por el medio y todo en un entorno altamente competitivo, entonces, eso hace que los plazos que se establecen para la implementación de estas nuevas normativas son tremendamente exigentes. Yo al menos tengo una visión un poco más crítica, porque vengo de Europa, porque he trabajado mucho en estos temas. Todo lo que tiene que ver con Solvencia lo he vivido muy de cerca incluso como asesor profesional para grandes compañías y grupos europeos internacionales y, estoy muy consciente de cuál es la cantidad de trabajo necesaria para implementar adecuadamente una metodología y normativa como esta”.

Por ello, “me parece que los plazos en ese sentido son demasiado ambiciosos y las compañías no estamos tan preparadas ni tenemos tantos recursos como para afrontarlo. Ahora, me parece absolutamente necesario y se está trabajando en la dirección correcta”.