Estos datos se recogen en el informe elaborado por Enrique López Peña sobre el desempeño del mercado asegurador de Panamá entre el uno de enero al 31 de diciembre de 2012. Entre otros datos se revela que el nivel de Solvencia general en 2012 se ubicó en 1,66 veces, resultado que mejoró frente al nivel observado en el 2011 situado en 1,59 veces, al incrementarse los activos un 13,8%, mientras que los pasivos experimentaron un incremento del 9,2%.

La rentabilidad sobre el capital pagado mejoró al variar de un 25,7% registrado en 2011 a un 34,2% en 2012. En este particular el capital se incrementó un 2,8%, mientras que las utilidades subieron un 37,1%. Asimismo, la rentabilidad sobre el capital o patrimonio neto (patrimonio total menos las utilidades del año en curso) aumentó de un 12% logrado en 2011 a un 13,8% en 2012, las utilidades netas evolucionaron un 37,1% incrementó mayor al que registró el capital neto situado en un 19,6%.

Las utilidades netas de 2012 supusieron un 4,8% respecto a los activos totales, índice mayor al que se anotó en 2011, situado en un 4,0%. La rentabilidad sobre el ingreso de primas totales en 2012 se ubicó en un 7,9%, un año antes se había logrado un 6,1%. Asimismo, en la composición de la utilidad neta de 2012, el beneficio técnico disminuyó su participación en las utilidades de un 24% que obtuvo en 2011 a un 20% en 2012, al incrementar el beneficio un 14.7%, mientras que la utilidad del área financiera expresó una dinámica del 28.4% frente al período 2011.

El resultado técnico del 2012 supuso un 3% de las primas retenidas mejorando levemente este índice con respecto a la rentabilidad que se obtuvo en 2011 situado en un 2,8%. El índice de retención de riesgos descendió ligeramente de un 57.7% que se registró en 2011 a un 57,4% en el 2012, en virtud de un mayor desarrollo de las primas totales, 4.8%, que las primas retenidas situadas en un 4.4%. Por último, la siniestralidad de retención del 2012 se ubicó en un 50.2%, la cual aumentó con respecto al índice anotado en el 2011 siendo este de un 48.5%. En este sentido los siniestros evolucionaron un 8,1% en mayor proporción que las primas retenidas, 4.4%.