"El G20 reconoce claramente la acuciante necesidad de abordar la gran cantidad de retos que plantea la rápida evolución del mundo del trabajo. Su compromiso en aras de la adopción de políticas centradas en el ser humano para promover el trabajo decente es primordial", señaló Guy Ryder, director General de la OIT, que participó en la reunión del Grupo celebrada en Japón y acogió con satisfacción dicha declaración.

En concreto, sobre la igualdad de género, destaca que es esencial para un crecimiento justo, inclusivo y sostenible.  “Desde que nuestros dirigentes en Brisbane se comprometieron a reducir la brecha de género en la tasa de participación de la fuerza laboral entre hombres y mujeres en un 25% para 2025, hemos estado adoptando medidas y supervisando los progresos hacia el logro del objetivo. En 2018, la mayoría de los países del G20 han realizado nuevos progresos, pero aún queda mucho por hacer”, remarca el documento.

Asimismo, se recuerda que los líderes acordaron en Osaka intercambiar nuestros respectivos avances y acciones emprendidas en el G20 hacia el Objetivo de Brisbane, incluida la calidad del empleo de las mujeres, sobre la base del informe anual de progreso preparado por la OIT y la OCDE.

Una distribución más equilibrada de las responsabilidades domésticas y de cuidado

“Pedimos a la OIT y a la OCDE que continúen su análisis de los progresos realizados y de las políticas aplicadas sobre la base de los informes anuales de nuestros planes de empleo del G20”, añade esta declaración. Que continúa: “Las mujeres dedican mucho más tiempo que los hombres al trabajo de cuidado no remunerado. Cuando se añade el trabajo remunerado, trabajan más horas que los hombres. Reconocemos que la brecha de género en el trabajo de cuidado no remunerado sigue siendo un obstáculo importante para la participación de las mujeres en el mercado laboral y un factor de desigualdad de género.

Entre otros puntos que se incluyen en esta declaración de comprimisos destacan: 

  • Fomentar una distribución más equilibrada de las responsabilidades domésticas y de cuidado, incluida la utilización de la licencia por motivos familiares por parte de los hombres. De acuerdo con las circunstancias nacionales y con la participación de los interlocutores sociales, trabajaremos para reducir la prevalencia de las largas jornadas laborales, promover la flexibilidad de horarios y lugares adecuados para hombres y mujeres, sin que ello afecte al desarrollo profesional, y fomentar un trabajo a tiempo parcial de buena calidad.
  • Invertir, según las circunstancias nacionales, en el cuidado de los niños y los cuidados de larga duración para aumentar la prestación de servicios de atención de calidad.
  • Reconocemos la necesidad de disponer de datos oportunos y comparables para promover el empoderamiento de la mujer. Sobre la base de las recomendaciones de política del G20 para reducir las diferencias de género en la participación en la fuerza de trabajo y en la remuneración mediante la mejora de la calidad del empleo de las mujeres (2017-Bad Neuenahr), continuaremos nuestros esfuerzos para promover la igualdad de género en el mercado de trabajo, incluso alentando a los empleadores, cuando proceda, a que aumenten la transparencia con respecto a los resultados en materia de igualdad de género.
  • Reafirmamos la importancia de adoptar medidas para erradicar todos los actos de violencia y hostigamiento por motivos de género. Reconocemos la contribución a la igualdad de género de la Convención sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo en su Centenario.