Entre las dos fases de la operación han sido detenidas cuatro personas e investigadas otras 24, a las que se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, maltrato animal, falsedad documental y estafa continuada.

La operación se inició en junio del pasado año, a raíz de una denuncia presentada por una aseguradora en la que ponía de manifiesto las posibles anomalías en las indemnizaciones a pólizas de animales, teniendo conocimiento de cuatro siniestros equinos.

La operación se ha desarrollado en nueve provincias y afecta a veterinarios, propietarios de establecimientos ecuestres, falsos dueños de caballos y conductores que simulaban atropellos para hacer ver que se trataba de muertes accidentales.

Hasta el momento se ha constatado la desaparición de 65 caballos que podrían estar distribuidos por toda la geografía nacional e incluso en el extranjero, con otra documentación o incluso otros microchips.

Asimismo, se han descubierto dos animales vivos, de los cuales uno figura como sacrificado en matadero y el otro mediante eutanasia.