Si a ello se une la carga de 27 millones de dólares (24 millones de euros) por la reestructuración del grupo, las pérdidas operativas han sido de 21,4 millones de dólares (19,1 millones de euros), una situación que no se da desde el último trimestre de 2011, como ha reconocido su CEO, Emmanuel Clark.

Sin embargo, a pesar de esta situación, el reasegurador ha logrado un beneficio neto en el primer semestre de 338,2 millones de dólares (302,1 millones de euros), especialmente por su buena gestión financiera.