En sus respuestas, más de 200 ejecutivos de las principales organizaciones europeas subrayan cómo la alta dirección y el consejo están estableciendo cada vez más sentido y tomando un control más estricto de la gestión de riesgos, la integración con la estrategia global de la empresa y una incorporación más profunda en la cultura corporativa. En 2014, FERMA llevará a cabo su estudio de evaluación comparativa de gestión de riesgos paneuropeo que profundizará en algunos de los temas destacados por los resultados.

Así, según indica el estudio, en el 35% de las organizaciones, ya sea un CRO o un gestor de riesgos, tiene la responsabilidad directa en la gestión del riesgo. El 27%, bien sea en el director general o el director financiero/tesorero, tiene la responsabilidad directa, mientras que el propio Consejo es responsable del 14%. En todos los casos, las empresas hacen hincapié en la importancia del compromiso de la Junta. El miembro del Consejo de FERMA, Jo Willaert, gerente corporativo de Riesgos de Agfa-Gevaert, dijo que "es necesario el apoyo de la Junta. Si usted no tiene el apoyo de la Junta, no va a funcionar".

EL VALOR DE LA FORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN

La mayoría de las empresas mantiene la formación y los procesos de revisión en su lugar correspondiente para mantener a la Junta Directiva y los altos ejecutivos informados sobre su exposición al riesgo. Los principales riesgos se comunican con regularidad en el 70% de las organizaciones. De hecho, más de la mitad de las organizaciones encuestadas (el 56%) dijo que han aumentado los recursos destinados a la educación y la formación en los últimos tres años para el nivel del jefe de Riesgos y sus superiores, por lo menos.

Pero hacer que estos procesos funcionen requiere de un conducto para la información del riesgo: el 75% citó la función del gerente de riesgo como un canal por el que la información, la inteligencia y el asesoramiento sobre el riesgo lleguen a la alta dirección. Sin embargo, solo el 17% de los encuestados describe la comunicación entre la alta dirección y el CRO como comunicación integral o casi.

Más de uno de cada cuatro, el 29%, expresó su preocupación por una "buena cultura de noticias", lo que significa recibir la información sin adornos sobre el riesgo. Y el 40% dijo que su organización aún no ha creado una base amplia, un comité multifuncional, a pesar del papel crucial que la comisión delegada de riesgos juega en asegurarse de que los datos de riesgo se discuten a fondo y se transmite a la Junta.

La encuesta también pone de manifiesto que las empresas han tardado en adoptar incentivos basados en el riesgo como parte de la remuneración. Solo el 12% dijo que hay que alinear la gestión de riesgos con el pago a los ejecutivos. Jo Willaert comenta que "estos no son esenciales para una exitosa estrategia de gestión de riesgo, pero muestran que la gestión de riesgos tiene espacio para crecer en la C-suite".

ÁREAS DE RIESGOS QUE MÁS PREOCUPAN

Las empresas aspiran a estrechar los vínculos entre la gestión de riesgos y la planificación estratégica. Casi la mitad de las compañías confirmó que su proceso de gestión de riesgo está estrechamente o muy estrechamente alineado con su estrategia global y el presupuesto. Asimismo, ha habido menos progreso a la hora de traer los recursos de la función de riesgo para influir en los proyectos empresariales de transformación, como las fusiones, adquisiciones y desinversiones. Sólo el 20% describe la función de riesgos como herramienta para una toma de decisiones estratégica más eficaz y para las inversiones.

Las áreas de riesgos que los encuestados clasificaron de mayor preocupación fueron: Estratégica (63%); Financiera (55%); IT/Privacidad de Datos (44%); Cumplimiento Legal y Regulatorio (44%); Marca/Reputación (42%); Mercado/Competencia (42%); Tecnología (41%); Sistémico (37%); Políticos/Geopolíticos (35%); Mano de obra (33%); Desastres Naturales (20%); Terrorismo/Violencia (10%).