“Existe un amplio consenso entre los encuestados de que continuará la tendencia hacia una mayor responsabilidad, autoridad y presencia, especialmente en los comités de dirección ejecutiva y en los consejos”, señala el trabajo. Si la economía se debilitará o se produjeran turbulencias considerables, esa tendencia se intensificaría, añade la consultora en su estudio.

Se incide en el informe en que el desarrollo de la función del CRO continuará: “Un conjunto diversificado de responsabilidades y crecientes prioridades pondrá más énfasis en la comunicación y llevará a un compromiso más directo con la alta dirección. La proliferación de riesgos a los que se enfrentan las aseguradoras probablemente impulsen la expansión de la autoridad de los CRO, así como su influencia en el negocio”.

El trabajo de EY señala también que no deben olvidarse los efectos de los cambios normativos: “No puede haber ninguna duda que los CRO tienen un papel más importante –así como más valor a añadir- en la relación con los reguladores  y para ayudar a sus empresas a prepararse para el cumplimiento de estas nuevas demandas”.