Una de las claves que dará el informe “es que mostrará una visión en todos los sectores del perfil del gerente de riesgos y seguros actual”, revela la presidenta de FERMA. Para Graham la “Federación está floreciendo. Nos hemos consolidado como la ‘voz de Europa’ en riesgos y seguros. Somos respetados y contamos con un gran perfil en Europa y a nivel global”, afirma en una entrevista exclusiva publicada en el número de 17 de marzo de Actualidad Aseguradora.

A su juicio, “cada vez se espera más de los gerentes de riesgos y de las prácticas de Gerencia de Riesgos en todo el mundo, pero todavía no hay unos estándares acordados y consistentes sobre el conocimiento o la práctica de la Gerencia de Riesgos, y muchos la siguen considerando como una disciplina, más que como una profesión”. Bajo este prisma; desde FERMA siempre se han preocupado de que el gestor de riesgos tenga un papel más participativo en la gestión de las amenazas, en concreto las tecnológicas: “El gerente de riesgos de hoy y de mañana debe ser capaz de elevar sus habilidades profesionales para convertirse en líder de los riesgos en su organización. Necesita conocimiento a nivel empresarial, y actualmente la tecnología y los ciberriesgos forman parte de cualquier empresa. En esencia, estos no son riesgos, sino la complejidad y el ritmo en que se produce el cambio en el ciber mundo es lo que presenta nuevos retos para la Gerencia y la financiación de riesgos”.

¿Y el futuro de la profesión? Graham visualiza que el gerente de riesgos “será un líder del riesgo” y muestra su confianza en “que haya más gerentes de riesgo que tengan un puesto en los Consejos de Administración”. “Necesitarán conocimiento y capacidades para desempeñar su trabajo de manera efectiva; es por lo que creemos que nuestra certificación es tan importante”, asevera.

“SOLVENCIA II DEBE SER PROPORCIONAL AL RIESGO”

Sobre el papel que jugará el gestor de riesgo dentro de Solvencia II, Julia Graham revela que, una vez producida la votación de la directiva, “nuestra Federación da la bienvenida a un régimen prudencial, riguroso y consistente para las aseguradoras europeas. Al mismo tiempo, hacemos hincapié en que la regulación debe ser proporcional al riesgo. Solvencia II debería hacer una clara distinción entre las compañías de seguros que dan servicio al público y las que son cautivas y cuyo único negocio llega de sus matrices”. Además, añade que “nos preocupa que Solvencia II pudiera dar lugar a una reducción de la capacidad del mercado para cubrir riesgos emergentes y exposiciones inusuales. Nos tememos que algunas aseguradoras de nicho, que ofrecen una capacidad especializada muy útil, pudieran dejar de ver su negocio como atractivo cuando tengan que cubrir los nuevos requerimientos de capital de Solvencia II”.