En concreto, el informe revela que si bien el 44% ha acelerado sus inversiones en los mercados emergentes como resultado de la incertidumbre actual, las empresas situadas en el área de la moneda única europea continúan invirtiendo en sus operaciones. De hecho, la mitad de los encuestados afirma que sus planes de inversión a largo plazo se focalizan en mercados emergentes mientras que el 55% reconoce estar retrasando sus inversiones en la eurozona.

Por su parte, el 25% y el 27% de los encuestados de compañías francesas y españolas, respectivamente, así como un 64% de las empresas alemanas, afirma que la crisis ha acelerado la inversión en su país o en otros países de la eurozona. El 50% de las empresas de la eurozona encuestadas reconoce tener prevista la búsqueda de oportunidades de adquisiciones de forma inminente o haber comenzado ya a hacerlo (el 58% de los alemanes, el 57% de los españoles y el 36% de los franceses).

En el caso de los países encuestados no pertenecientes a la eurozona esta cifra presenta valores tan diferentes como el 20% en Estados Unidos, el 29% en el Reino Unido y el 71% en China. Asimismo, las empresas de la eurozona muestran una mayor predisposición a establecer joint ventures para responder a la crisis: un 45% frente al 34% de las empresas que se encuentran fuera de la zona euro. Las empresas alemanas son las más predispuestas a este modelo -56%-, seguidas de las españolas -48%-.

AUMENTAR LA EFICIENCIA OPERACIONAL SACANDO PARTIDO DE LA CRISIS

A pesar de que muchas empresas están realizando recortes (el 72% de los encuestados tiene previsto recortar costes en la eurozona de forma inminente o ya ha comenzado a hacerlo), también están aprovechando la situación para mejorar su eficiencia operacional. En España, el 83% ya ha iniciado o tiene prevista la puesta en marcha de medidas encaminadas a la reducción de costes. El 48% de los encuestados se plantea reducir sus plantillas en Europa, elevándose al 53% en el caso de las empresas domiciliadas en la zona euro. En el caso de las compañías españolas, el 38% ya ha llevado a cabo planes de restructuración y el 25% prevé realizar ajustes en el corto plazo.

Asimismo, el 43% de los ejecutivos se está planteando reubicar ciertas operaciones como resultado de la crisis. De esta cifra, un 27% se plantea trasladar sus operaciones fuera de países con un elevado coste de financiación ajena, y un 10% lo haría fuera de la eurozona en general. Las empresas alemanas y chinas son las más predispuestas a reubicar algunas operaciones, mientras que la mitad de los ejecutivos españoles considera necesario realizar reubicaciones fuera de la eurozona, principalmente en actividades relacionadas con la producción y la cadena de suministro. Solo una tercera parte (32%) de los participantes en el estudio considera que la crisis en la eurozona no presenta ninguna oportunidad para obtener nuevas ventajas competitivas.

Según Joan Sendra, socio del área de Finance de Accenture, "resulta inevitable que la ralentización del crecimiento y el aumento de la incertidumbre en Europa incrementen el atractivo de los mercados emergentes. Pero la eurozona continúa siendo una apuesta adecuada a largo plazo, y un importante número de empresas de alto rendimiento ha identificado oportunidades de crecimiento orgánico e inorgánico en dicho área. No se trata tanto de compras de activos a precio de saldo, sino apuestas serias para ganar cuota de mercado y competitividad en un marco de confianza en el futuro de la eurozona". "Nuestro análisis de recesiones anteriores también resulta relevante en estos momentos: las empresas de alto rendimiento en épocas de bonanza son aquellas que han invertido en épocas de crisis", se concluye.