Nuria Castañer y Miguel Angel Vazquez

La educación financiera ha adquirido gran relevancia en las agendas de reguladores y supervisores. Estudios internacionales sugieren que entre el 30 y el 60% de la población adulta, dependiendo del país, carece de las nociones básicas para entender las ofertas que recibe y los productos financieros y aseguradores que necesita en su día a día. Esta es la razón por la que España, como otros muchos países, ha emprendido medidas en favor de la educación financiera desde diversos flancos.

El sistema educativo nacional, en primer lugar, ha reaccionado introduciendo en los curricula escolares elementos de educación financiera. Esta introducción ha provocado que diversos actores, notablemente el programa Finanzas para todos, que implica a los supervisores financieros, haya tomado la decisión de desarrollar contenidos pedagógicos en esta materia. Este paso al frente ha venido, además, acompañado por la implicación de numerosos grupos financieros y aseguradores en la misma misión.

Específicamente en el sector asegurador, UNESPA ha puesto en marcha en estas semanas un programa dirigido a la escuela llamado El riesgo y yo en colaboración con Fundación Junior Achievement. Este programa busca formar a adolescentes de toda España sobre los riesgos a los que están expuestos y cómo pueden gestionarlos.

La industria aseguradora europea está también muy involucrada con la educación financiera. De hecho, ha emprendido diferentes acciones para fomentar un mejor conocimiento de la actividad aseguradora y ampliar así la formación y los conocimientos de los ciudadanos. 

Insurance Europe, la federación europea de seguros, aglutina en su página web información actualizada sobre las campañas nacionales llevadas a cabo por sus miembros. Además, en 2017 pasó a formar parte de la denominada Plataforma Europea por la Educación Financiera junto a otras ocho organizaciones y asociaciones relacionadas con el sector financiero, entre las que se incluyen algunas representativas de los intereses de los consumidores. Esta iniciativa tiene por objeto promover la educación financiera y fortalecer la cultura financiera en Europa, especialmente entre la juventud y los empresarios, así como alentar el liderazgo de la UE en esta materia.

Otra de las iniciativas desarolladas en Europa recientemente y que merece la pena destacar es la campaña #InsureWisely. A través de ella, Insurance Europe ha puesto a disposición de todo el mundo un sencillo test que permite a la gente calibrar sus conocimientos financieros. UNESPA ha contribuido a su difusión a través de sus soportes de comunicación interna y externa, y muy especialmente a través de sus cuentas en redes sociales.

La educación financiera otorga a las personas unos conocimientos clave para gestionar mejor sus finanzas. Puede ayudarles a tomar decisiones informadas que les permiten ahorrar para el momento de su jubilación y puede asimismo evitarles asumir riesgos innecesarios, endeudarse excesivamente o ser objeto de exclusión financiera. La educación financiera es una formación valiosa pero, en ningún caso, debe liberar a las instituciones financieras de su responsabilidad de ofrecer a sus clientes una información veraz, clara y comprensible respecto a sus productos.

De todo esto y de muchos otros interesantes enfoques sobre la educación financiera se hablará en la 10ª Conferencia Internacional de Seguros que se celebra en Madrid el próximo 24 de mayo.

El registro para asistir a este encuentro se encuentra abierto hasta hoy, en este vínculo.