Además, el aumento de la actividad fue más fuerte de lo esperado en Estados Unidos, Europa y varios países emergentes.

Pese a la mejora de la economía mundial, esta no está exenta de riesgos. La aseguradora identifica los tres principales:

- Mayores restricciones de oferta en las economías avanzadas: “A partir de la segunda mitad del año, el problema de recalentamiento será particularmente relevante para las empresas de las economías avanzadas”.

- El riesgo bancario todavía está presente en China: "Ocultas temporalmente en 2016 y 2017 como resultado de la inversión pública, las debilidades estructurales están resurgiendo en la economía china: exceso de capacidad del acero y aumento de la deuda corporativa en forma de crédito bancario y de operaciones bancarias en la sombra”.

- Riesgo político bajo vigilancia en un contexto de intensa agenda electoral: “No se puede descartar un resurgimiento del riesgo político en 2018. La frustración social sigue siendo alta en los países emergentes, con el comienzo de un intenso año electoral acompañado de nivel de riesgo de conflicto elevado en Irán (71%), Líbano (65%) Rusia (64%), Argelia, Brasil y México (61% cada uno)”.