Se trata de la tasa trimestral más alta desde el tercer trimestre de 2015, gracias al consumo de los hogares y de las instituciones sin fines de lucro, que aceleraron su crecimiento trimestral hasta el 0,7% y el 0,2%, respectivamente. El gasto público, por su parte, moderó su avance trimestral al 0,2% y la inversión, al 0,8%.

Respecto al mismo ejercicio del año anterior, el PIB creció un 3,1%, frente al 3% del trimestre precedente y del anterior.

En comparación con otros países del entorno europeo, tanto la Unión Europea (UE-28) como la eurozona (UEM-19) experimentan un crecimiento trimestral del 0,6%, tasa una décima mayor que la del trimestre anterior en ambos casos, media que España supera en tres décimas. Entre las principales economías europeas el comportamiento es dispar, apunta el INE: Holanda y Reino Unido presentan tasas de crecimiento trimestral superiores a las del trimestre anterior (Holanda del 1,5% frente al 0,6% y Reino Unido del 0,3% frente al 0,2%).

Tras conocerse estos datos, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha anunciado que revisará al alza la previsión de crecimiento del PIB para este año, actualmente establecida en el 3%, y ha señalado que, dentro de la prudencia que caracteriza las estimaciones del Ejecutivo, se debe intentar que la previsión de PIB sea “lo más realista posible”, razón por la que será revisada al alza.