Esta propuesta normativa busca encajar la situación actual de la inversión en deuda pública de las aseguradoras y su regulación para reducir los efectos automáticos de los movimientos en los ‘rating’, en la línea de lo que ya han hecho otros países de nuestro entorno siguiendo las recomendaciones del G-20. “No es coherente –tal y como ha señalado la directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, Flavia Rodríguez-Ponga- que un activo tenga oscilaciones diarias en su valoración por las fluctuaciones del mercado cuando al final se va a percibir el capital invertido”.

Esta modificación sería la segunda que el órgano control afronta en esta Orden EHA/339/2007, tras la llevada cabo en febrero para suavizar los impactos de la crisis de deuda.