El trabajo destaca, por otro lado, que aunque existen incertidumbres de demanda y regulatorias, “con aún escasos casos de uso relevantes de las nuevas tecnologías y pendientes de una revolución en los modelos de negocio por parte de la banca y de las FinTech”. Por lo tanto, se apunta, “la gran disrupción está por llegar: los modelos de negocio de las plataformas online, con los efectos de red positivos que incorporan.

El informe espolea a que los bancos se preparen tecnológicamente, culturalmente y comercialmente, para actuar con agilidad y competir con la eficiencia, innovación y experiencia de usuario que ofrecen las FinTech.  

En materia de regulación, se pide un marco que incorpore estas nuevas realidades y que lo haga “sin discriminar la forma en que se prestan los servicios, con importantes novedades en curso como la apertura del mercado bancario a nuevos competidores FinTech con la directiva PSD2, como los proveedores de información sobre cuentas y los prestadores de servicios de pago”.