Ángela Wayne asegura que “cuando llegué a la Oficina del Comisionado de Seguros, firmé una orden administrativa de que me inhibía de cualquier cosa que tuviera que ver con esa compañía, no porque yo tuviera un conflicto, sino para que no hubiera ni tan siquiera la más mínima duda de que yo pudiera actuar con conflictos", afirmó al referirse a las entidades.

La comisionada también ha informado que ha enviado a la Oficina de Ética Gubernamental una serie de documentos que aluden a sus relaciones profesionales antes de su designación con el fin de que pasaran “juicio de que yo no tengo ningún conflicto y que estaba tomando los pasos necesarios para evitar ni tan siquiera que pensaran que hay un conflicto".

También han surgido algunas voces críticas como la del presidente de la Asociación de Laboratorios Clínicos, José R. Sánchez, quien entiende que “no defendería de forma adecuada el interés público debido a sus vínculos con las aseguradoras”, según recoge El Nuevo Día.