Dicho Plan Garantizado se establece para todos los afiliados de una misma Isapre, independientemente de su género, rango etáreo o condición de salud. Para el director ejecutivo de la Asociación de Isapres de Chile, Rafael Caviedes, el texto es “inadecuado”, ya que, según sostiene, “obligaría a los jóvenes y a los matrimonios jóvenes con hijos, a costear los planes de los adultos mayores”, una carga que “en el futuro va a ser insostenible”, informa ‘uchile’.

Esta “compensación de riesgos” se acrecentaría con el envejecimiento sostenido de la población chilena, indicó el dirigente que explicó que provocaría el éxodo de 500.000 personas hacia Fonasa. De generarse esta salida del sistema privado de salud, “se va a desequilibrar el sistema de Isapres y los que irán quedando, los adultos mayores, tendrán un riesgo agravado. Va ser perjudicial para todos”, afirma.

Por su parte, Óscar Arteaga, director de la Escuela de Salud Pública Doctor Salvador Allende de la Universidad de Chile, ha manifestado que el proyecto entregaría una solución sólo a las personas afiliadas al Sistema Privado de Salud, relegando a quienes cotizan en Fonasa y postergando “de manera indefinida la discusión acerca del sistema en su conjunto”.

El proyecto, que surgió como respuesta al fallo del Tribunal Constitucional, mantiene su urgencia, aunque debido a la gran cantidad de críticas recibidas, la comisión de Hacienda ha decidido retrasar su votación. La iniciativa exige que la tabla de factores sea aplicada por ley y no de manera unilateral por las Isapres, y por una serie de procesos judiciales que determinaron la arbitrariedad con las que las aseguradoras suben los precios de sus planes.