El Ejecutivo ha reconocido la molestia que causa entre los afiliados “el que cuando las rentabilidades bajan no haya una situación similar con las comisiones”.  Sin embargo, recordó que el encaje —que es el monto que cada AFP debe invertir de su patrimonio en el equivalente al 1% del fondo que administra, y que está invertido por ley en los mismos activos— se comporta del mismo modo que los fondos de pensiones. Según las AFP, los riesgos están alineados, ya que el encaje representa el 70% del patrimonio de las compañías de esta industria. “Por consiguiente, no es justo que se diga que las AFP ganan siempre aunque los fondos pierdan”, aclaró en información de ‘Economía y Negocios’.

Sobre la propuesta específica de HABITAT, aclaró que debe definirse bien qué es una pérdida, determinando la magnitud porcentual de la caída, y el período que será considerado para definirla (una semana, un mes, varios meses o un año). También plantea reparos respecto de la capacidad de las AFP de compensar a todos sus afiliados ante una situación crítica de pérdidas.

“Las AFP hoy administran 165.000 millones y si por razones de mercado estas llegaran a tener un rentabilidad negativa de 1%, esto implica unos 1.650 millones de dólares. ¿Qué habría pasado en 2008 cuando los fondos cayeron fuertemente? ¿Qué patrimonio necesitarían tener las AFP para responder a una situación así?”, afirmó.

Guillermo Arthur se mostró preocupado sobre que la “compensación” se entienda como el pago del 100% del daño. “Eso me crea un problema, que es que la gente vaya a tener la expectativas de que las AFP sean capaces de compensar totalmente la caída del fondo en un período de tiempo”, agregó.

Por su parte, el presidente de la comisión de usuarios del sistema de Pensiones, Hugo Cifuentes, coincidió con la interrogante, ya que hasta ahora no está claro de qué magnitud de compensación se está hablando. En opinión del abogado, más allá de eventuales compensaciones, es importante que las AFP tengan un rol de cercanía con los usuarios y de mayor incidencia en sus decisiones financieras.

El ex superintendente de Pensiones, Alejandro Ferreiro, planteó que al analizar propuestas como la de HABITAT es importante recordar que el retorno de los fondos tiene más relación con variables globales de desempeño bursátil, que con la destreza de una AFP. “Ni los desempeños negativos ni los extraordinariamente positivos tienen mucho que ver con la AFP, sino más bien con variables globales que no están al alcance de los gestores de inversiones”, afirmó.

Coincidió con Arthur en que es necesario definir claramente, por ejemplo, si se considera como rentabilidad negativa una caída del fondo menor al descenso del mercado. “Hacer propuestas de este tipo es muy positivo para el sistema, porque es importante que las AFP lean bien los problemas que surgen. Probablemente debiera tener amparo legal”, agregó.

Por último, el ex presidente del Consejo Técnico de Inversiones del Sistema de Pensiones, Álvaro Clarke, cree que podría existir espacio para que se ofrezcan este tipo de beneficios a los afiliados tanto en el ámbito privado como en el regulatorio, pero eso solo puede definirse al conocer el detalle de la propuesta. Lo relevante, agregó, “es determinar cuál es el desempeño del administrador del fondo en particular y, por tanto, una iniciativa como la propuesta debe necesariamente ser construida sobre la base de un indicador de desempeño que permita determinar si la gestión de esos recursos ha sido llevada de la mejor manera, o si ha estado en el umbral inferior”.