En una entrevista con El Financiero, Arias explicó que tras publicarse la nueva LISF el pasado mes de abril, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) dio un plazo de dos años para que el sector cumpla con esos requerimientos impuestos, los mismos que entraran en vigor a partir del 5 de abril de 2015. “Nosotros vemos que en algunos aspectos las compañías no van a estar listas, entonces volvemos a hacer énfasis en dos principios, uno que vale la pena para las metodologías es que lo mejor es enemigo de lo bueno y el otro, es que hoy al no tener un problema de regulación ni de capital debe prevalecer el hacer las cosas bien sobre el quererlas hacer rápido”, sostuvo.

Arias Jiménez solicitó que al no tener una “emergencia que atender”, las autoridades, con base en las facultades que les otorga la ley, pudieran dar un; ampliación del plazo, que tenga come objetivo llevar a cabo el proceso en k mejor forma posible. También explicó que entre las situaciones que les preocupan y con la; que no están muy de acuerdo dentro de esta circular única o regulación secundaria, están las metodologías para el cálculo de capitalización de solvencia y para el cálculo de las reservas que en algunos capítulos destaca por el exceso de detalles las vuelve “sobrereguladoras”.

También hizo hincapié en que debe haber más autonomía de gestión para las compañías, dado que se les está imponiendo una mayor responsabilidad. Explicó que ahora la responsabilidad para los directivos y los consejeros será muy alta con penas que además de la inhabilitación, contemplan la privación de la libertad.

Por ello, dijo, si se les está exigiendo mucho más, por principio debería darse un poco más de facultades y no que la regulación sea tan detallada que exija “casi casi que te den un manual de cómo debes manejar tu empresa, quitándote muchas de tus facultades de gestión”.

Por último, sobre Solvencia II explicó que “en lo que es la filosofía de Solvencia II y la regulación basado en riesgo, estamos de acuerdo, pero ya cuando vas a los aspectos específicos, bien dice el dicho que el diablo está en los detalles, es donde a veces termina siendo más profunda, más amplia, más estricta, más detallado y más prescriptiva la regulación, entonces es ahí donde tenemos que negociar con la autoridad para llegar al justo equilibrio”, puntualizó.

Recordó que al mes de junio, el sector asegurador nacional su nivel de capitalización era de 1,99 veces lo que se les exige. Juntando, dijo, reservas catastróficas, capital contable y reserva de previsión, se cuenta con 167.150 millones de pesos (329,3 millones de dólares) y por cobertura de todas las reservas se tiene 800.778 millones de pesos (1.577 millones de dólares).