El director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Recaredo Arias, consideró que este esquema es viable para el mercado, por lo que el organismo promoverá entre sus afiliados este producto debido al rápido envejecimiento de la población mexicana.

Las hipotecas inversas consisten en un crédito no rembolsable que otorga un banco o una aseguradora a personas mayores de 60 o 65 años que son propietarios de una casa, teniendo como garantía la propiedad. De esta forma la persona recibirá una cantidad que puede ser mensual o en una sola exhibición como una pensión y, una vez que el acreditado fallece, la institución financiera tomará la vivienda para venderla.

Arias puso de manifiesto que “la hipoteca reversible es un elemento de desarrollo para las compañías de seguros, además de que cubre una necesidad muy importante: dotar de recursos adicionales para complementar una pensión, cuando sabemos que hoy nuestros sistemas de pensiones no tienen una tasa de remplazo tan alta”.

Sobre este punto añadió que esta figura permite utilizar el patrimonio para complementar la pensión actual, y es el mismo pensionado quien puede usar los recursos que su propia vivienda le puede generar. Sin embargo, consideró que aunque es un buen producto para los mexicanos, su implementación tiene que acompañarse de temas de educación financiera, para que haya un buen entendimiento del esquema.