El dictamen propone que los financiamientos a los jubilados se entreguen por un lapso de 60 meses y se paguen con descuentos que no excedan de un 30% ni que provoquen que el valor de la pensión se reduzca a una cantidad inferior a la garantizada establecida por la ley, según se hace eco ‘El Economista’. “Definitivamente es algo favorable si el recurso de un pensionado es la renta vitalicia, desde luego nosotros podemos descontar la parte que corresponde al pago”, informó Recaredo Arias Jiménez, director general de la AMIS.

Por otro lado, el representante de las aseguradoras detalló que actualmente algunas compañías de seguros otorgan préstamos a los pensionados que atienden y los pagos los descuentan del monto de la pensión de éstos. “Hay un régimen de inversión y hay límites, y dentro de éstos sí se nos permite entregar créditos”, subrayó Arias. Las normas para el dictamen, recientemente aprobado, deberán prever la forma y términos en que las instituciones financieras detallen al Consejo Técnico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y a las aseguradoras o administradoras de fondos para el retiro con las que se celebren los convenios.

Los gastos que se generen derivados del control, descuentos y transferencia de los importes relacionados con los préstamos otorgados por los bancos serán cubiertos por éstos a la aseguradora o Afore en los términos que se estipule en los convenios respectivos. “Existen 10 empresas aseguradoras que ofertan la póliza de pensiones; sin embargo, en la actualidad cuatro compañías se encuentran diseñando productos de rentas vitalicias, para en unos meses ingresar a este mercado”, adelantó Recaredo Arias.