La agencia estableció un plazo de 30 días para que los operadores de los planes de salud se adapten a estos requerimientos y para organizar las redes de servicios y laboratorios. Las pruebas que se han trasladado a la lista de procedimientos y eventos de salud, incluye la lista de la cobertura obligatoria de los planes que son las pruebas serológicas de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) y la IgM e IgG.

El PCR se utiliza para detectar el virus en los primeros días de la enfermedad y se recomienda para las mujeres embarazadas que presenten síntomas del virús Zika, pero estas pruebas no se podrán realizar más de cinco días después de la aparición de los primeros signos de la enfermedad.

La IgM identifica anticuerpos en el torrente sanguíneo y se recomienda para las mujeres embarazadas con o sin síntomas de la enfermedad en las primeras semanas de embarazo (prenatal), repita este procedimiento en el final del segundo trimestre del embarazo, a los bebés nacidos de madres con diagnóstico de infección por el virus Zika y recién nacidos con malformaciones congénitas sugestivos de infección.

Por último, el IgG sirve para verificar que la persona que ha tenido contacto con el virus Zika en algún momento de la vida y está recomendado para mujeres embarazadas o recién nacidos que se sometieron a la prueba de anticuerpos IgM y el resultado fue positivo.