A su juicio, el modelo ‘twin peaks’ “no es el único posible” pero sí “el más satisfactorio” ya que “afronta de forma explícita y transparente el conflicto de interés inherente a los dos objetivos de supervisión financiera –solvencia y conducta– que se agudiza en situaciones de crisis como la actual, lo que permite mitigar la frecuente preeminencia de los objetivos de solvencia sobre los de conductas”.

Sin embargo, explica, el modelo supervisor español “es un modelo sectorial, o si se prefiere un ‘twin peaks’ imperfecto, que requiere ciertos cambios relevantes para completarse”.  Esta imperfección no es otra que la labor supervisora de la DGSFP, “anomalía ya señalada en el FSAP de 2006 por integrar en una misma unidad la regulación y la supervisión de seguros”. La solución aportada por el mismo Segura es que las competencias de solvencia del organismo dirigido por Flavia Rodríguez-Ponga pasen al Banco de España y que las de supervisión de la conducta y defensa de los usuarios de Seguros y Fondos de Pensiones a la CNMV. “El traspaso de competencias entre los dos supervisores supervivientes implicaría encargar la solvencia de ESI [Empresas de Servicios de Inversión] y gestoras al Banco de España y la protección de los usuarios de servicios bancarios a la CNMV”.

Segura realizaba estas declaraciones en su intervención en la clausura del curso que la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) ha celebrado la pasada semana en Santander. Su discurso, titulado ‘La implementación de los Principios de IOSCO sobre regulación de valores en España: recomendaciones del FMI en el contexto del FSAP 2012’, se centró en “la importancia de que existan autoridades supervisoras independientes que monitoricen el comportamiento del sistema financiero anticipando problemas y que velen por su buen funcionamiento y estabilidad”.

LA POSTURA DE DGSFP y UNESPA

Hay que recordar que la directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, Flavia Rodríguez-Ponga, en una reciente entrevista concedida a 'Actualidad Aseguradora', respondía a quienes apuestan por una separación de supervisión y regulación. “Todos los modelos tienen sus ventajas e inconvenientes. Las funciones pueden estar juntas y no estar coordinadas y puedes estar separadas y coordinarse. Estar juntas o separadas no es algo estrictamente necesario, lo importante es la coordinación y el funcionamiento ordenado”, declaraba.

En todo caso, fuentes próximas al Ministerio de Economía confirman que el Ejecutivo no tiene ningún plan sobre la mesa para reformar el actual modelo de supervisión en materia financiera.

Por su parte, en UNESPA se muestran partidarios de una “supervisión específica para el sector”.  “Los aseguradores estamos convencidos de que es mejor porque el producto asegurador no tiene nada que ver con otros productos financieros. Es mejor para la competitividad de la industria, pero también para los clientes del Seguro porque, entre otras ventajas, no se encuentran con sorpresas como las preferentes que, supuestamente, habían sido avaladas por la CNMV”, han afirmado a esta redacción fuentes de la asociación empresarial. Asimismo, recuerdan que “la Unión Europea, que  recientemente se replanteó su modelo de Supervisión financiera, acabó adoptado la opción de tres supervisores independientes, Seguros, Banca y Mercado de Valores, al entender que es lo más eficaz para el conjunto de los ciudadanos”.