Marín sustituye a Alfredo Sáenz, que se incorporó a Grupo Santander en 1994, con ocasión de la adquisición de Banesto, desempeñando el cargo de presidente de dicha entidad hasta 2002, en que fue nombrado vicepresidente y consejero delegado de Banco Santander.

A cierre del pasado ejercicio, tal y como se hacen eco diversos medios, Sáenz tenía reconocidos unos compromisos por pensiones a lo largo de sus años en la entidad por 88,1 millones de euros.