El trabajo muestra que las perspectivas globales del sector seguros están mejorando gracias al inicio de la recuperación en las economías desarrolladas y, especialmente, en Estados Unidos y al empuje de las potencias emergentes. “Sin embargo, la industria aseguradora no volverá ser la misma de antes de la crisis”, se advierte. Por ello, las compañías están adaptando sus modelos de negocio al nuevo entorno económico, marcado por las bajas rentabilidades sostenidas en el tiempo, un fuerte incremento de la regulación y la sobrecapacidad en muchos mercados.

En este contexto, el estudio define una serie de tendencias que marcarán el devenir del mercado de fusiones y adquisiciones en el sector en los próximos tres a cinco años. Inversores procedentes de las nuevas potencias emergentes; conocimiento tecnológico; generalización de estrategias de reaseguro financiero; o ‘princing’ inteligente son algunas de estas tendencias identificadas. Tal y como detalla Pablo Martínez-Pina, socio de Transacciones para el Sector Asegurador de la consultora, las grandes aseguradoras internacionales deberán ser más audaces a la hora de combinar las exigencias del corto plazo con sus necesidades de expansión en el largo plazo, sobre todo, en los mercados emergentes.