El ‘desmantelamiento’ de ING en México se ha producido de manera paulatina. Primero vendió su negocio de seguros a AXA, más tarde su afore (Administradoras de Fondos para el Retiro) cambio de manos hacia la colombiana SURA.

El último paso ha sido la petición de la revocación al regulador de la autorización de sus últimos negocios en el país, el banco y la casa de la Bolsa. La CNBV lo recoge así: “por escrito fecha 23 de noviembre del 2012, ING Bank (México), Institución de Banca Múltiple, ING Grupo Financiero, solicitó a esta Comisión, por conducto de su representante legal, Miguel R. Estrada Martí, la revocación de la autorización que le fue otorgada para organizarse y operar como institución de banca múltiple”.