La compañía matizó que sus cuentas reflejan un impacto negativo de 515 millones de euros por elementos extraordinarios, incluyendo una provisión de 370 millones en relación con un proceso abierto respecto a sus actividades comerciales en Estados Unidos, así como un ajuste negativo en el valor de su deuda por el estrechamiento de los diferenciales.

La unidad aseguradora registró pérdidas por importe neto de 152 millones de euros, en contraste con las ganancias de 234 millones del mismo periodo de 2011, mientras que su cifra de negocio disminuyó un 19,2%, hasta 7.923 millones. Por su parte, la división de banca obtuvo un beneficio neto de 831 millones de euros, un 27,6% menos, con una cifra de negocio de 3.801 millones, un 5,8% por debajo del dato del año pasado.

Jan Hommen, presidente y consejero delegado de ING, reconoció que las dificultades del entorno ligadas principalmente a la crisis de la deuda soberana en Europa "tuvieron un impacto evidente en los resultados subyacentes del grupo".

SILENCIO EN LOS RESULTADOS DE ING ESPAÑA

ING dejará de publicar las cuentas de su filial española por un cambio en la "forma de desglosar" sus resultados, según fuentes de la entidad. Las mismas fuentes, que recoge El Mundo, atribuyen esta modificación en la presentación de las cuentas a una "decisión del grupo" y no a que la filial española pudiera haber registrado unas hipotéticas pérdidas. "El resultado ha sido en línea con la previsión", afirmaron.

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