ING GROUP presentó ayer sus resultados correspondientes a los tres primeros meses del año, en los que contabilizó pérdidas netas de 793 millones de euros, en comparación con las ganancias de 1.540 millones del mismo periodo del año anterior. No obstante, desde el grupo se destaca el hecho de que las pérdidas se hayan reducido significativamente respecto al último cuarto del pasado año, en el que los ‘números rojos’ se dispararon hasta los 3.711 millones.

“La volatilidad del mercado continuó pesando sobre los resultados de ING; aunque las medidas para reducir el riesgo y contener los costes ayudaron a mitigar parte del impacto. Las pérdidas netas subyacentes fueron de 305 millones en este primer trimestre del año, en comparación con los más de 3.000 millones del cuarto trimestre de 2008”, explica Jan Hommen, consejero delegado de ING, que destaca el buen comportamiento de los negocios de banca del grupo, con unas ganancias netas subyacente de 519 millones y unos ingresos “que se han recuperado casi hasta niveles de hace un año”.

Por el contrario, las actividades de seguros “se vieron afectadas por la caída de precio de los activos, resultando en unas pérdidas netas subyacentes de 824 millones”, explica Hommen. Además, el volumen de primas brutas retrocedió un 17%, hasta 8.914 millones de euros.

COMPARTIR