ING GROUP realizó ayer un avance preliminar de sus resultados del pasado año, confirmando que, en el cuarto trimestre de 2008, registró unas pérdidas netas subyacentes de 3.300 millones de euros. En el conjunto del pasado ejercicio, las cuentas del grupo holandés arrojan unas pérdidas netas de alrededor de 1.000 millones de euros, después de desinversiones y extraordinarios.

El propio grupo explica que, en el cuarto trimestre del año, las condiciones económicas se han deteriorado “profundamente”, lo que ha conducido a los peores tres meses para el grupo en casi cincuenta años. Por lo que se refiere al resultado anual, los números rojos vienen motivados fundamentalmente por su división de Seguros, que tuvo pérdidas netas subyacentes de 900 millones de euros, mientras que Banca tuvo ganancias de 500 millones. Se remarca que las ventas en Seguros en el cuarto trimestre bajaron respecto al trimestre anterior, “reflejando la menor demanda de productos de inversión”.

Para hacer frente a esta situación, ING anunció una serie de medidas que buscan reducir sus gastos y su nivel de riesgos. Recortes de plantilla, desinversiones en ciertos negocios y reducción de su exposición a ciertos activos son algunas de las iniciativas que el grupo va a poner en marcha. Además, el actual consejero delegado del grupo, Michel Tilmant, deja su puesto.

Los recortes no afectan a España

Con más detalle, ING explica que reducirá sus gastos operativos en 1.000 millones de euros en 2009 y espera un descenso estructural de costes de aproximadamente 1.100 millones de euros a partir de 2010. Un tercio de la bajada de los gastos vendrá por la reducción de su plantilla en 7.000 puestos de trabajo este año. “La parte restante viene por un decrecimiento de los costes en nuestra sede central, en marketing, en el programa de Fórmula 1, consultoría, plantilla de terceras partes y renegociación de ciertos contratos con proveedores de tecnología”, comenta el grupo en su nota de prensa.

Según han explicado fuentes del grupo en España a esta Redacción, los anuncios de ayer afectan a las operaciones en el mercado español sólo en cuanto a reducción de costes, pero no supondrán la supresión de puestos de trabajo.

Desinversiones selectivas

Dentro de las medidas de reducción de su exposición al riesgo, el grupo comunica un acuerdo con el Gobierno holandés para la compra del 80% de su cartera ‘Alt-A’ de activos ilíquidos.

Otra de las iniciativas adelantadas por el grupo es un “enfoque creciente” en negocios y regiones donde ING tiene una sólida posición y sostenibilidad a largo plazo. De esta forma, “varias unidades de negocio han sido identificadas para desinvertir en ellas. ING trabajará en estas ventas de un modo disciplinado”, se afirma en el comunicado del grupo, cuyos resultados definitivos de 2008 se presentarán el próximo 18 de febrero.

Jan Hommen, primer ejecutivo del grupo a partir de abril
Junto a todas estas medidas, ING ha informado también de la salida de su actual consejero delegado, Michel Tilmant, y el nombramiento en su lugar de Jan Hommen, actualmente presidente del Consejo de Supervisión del grupo. Su nombramiento como consejero delegado (CEO) queda sujeto a la aprobación de la Junta General de Accionistas del próximo mes de abril; hasta ese momento, la dirección la asume de forma interina Eric Boyer, miembro del Consejo Ejecutivo desde el año 2004.

En sus primeras declaraciones, Hommen reconoce su decepción por los resultados de 2008 y explica que, “dada la actual previsión desafiante de la economía, sentimos que es importante adoptar medidas adicionales para rebajar nuestros riesgos y nuestros gastos. Sinceramente lamento el impacto que tendrán algunas de estas medidas que anunciamos, pero estos pasos son esenciales para adaptar nuestra organización a un nuevo entorno de negocio”.