La sentencia, a la que ha tenido acceso 'Noticias Jurídicas', introduce, además, un cambio de criterio en la jurisprudencia sobre la aplicación a la aseguradora, en este caso MAPFRE, de los intereses de demora por incumplimiento de su obligación de hacer efectivo el importe de la indemnización en el plazo establecido, según el artículo 20 de la misma Ley.

En la investigación del accidente, ocurrido en diciembre de 2002, había quedado acreditado que la concentración de alcohol etílico en sangre del conductor asegurado, y causante del accidente de tráfico mortal, sobrepasaba con creces el límite legal. Por ello, MAPFRE denegó el pago de la indemnización fijada, a la vista de los resultados toxicológicos indicados, sobre la base del artículo 4-c de las condiciones generales de la póliza.

La sentencia recuerda que la doctrina del propio Supremo entiende que “se debe excluir la inasegurabilidad de la conducción en estado de embriaguez”, no siendo de aplicación el citado artículo 19 de la LCS, “dado que no consta intencionalidad en la causación del siniestro”.

También estima que hubo “infracción de los artículos 3 y 7 de la LCS y de la jurisprudencia que los desarrolla”, por entender que se trata de una cláusula limitativa “y en el presente caso no consta aceptada de manera alguna en el condicionado aportado, por lo que no cabe entender excluida la cobertura del seguro en este caso”.

Por último, se estima la infracción del artículo 20 de la LCS. Alega la defensa de los familiares del fallecido que “no concurre causa justificada para no imponer a la aseguradora los intereses del art. 20 de la LCS”. El Supremo, en el fallo del que ha sido ponente Francisco Javier Arroyo Fiestas, recuerda, recogiendo las alegaciones de la parte demandante, que “en el presente caso consta que la demanda se interpone el 8 de noviembre de 2007 y se contesta por la aseguradora el 17 de enero de 2008, es decir, con mucha posterioridad a la sentencia de esta Sala de 7 de julio de 2006, antes citada, que marcó la línea a seguir en esta materia”, por lo que, “cuando la aseguradora contesta a la demanda conocía perfectamente la línea doctrinal de esta Sala y la altísima probabilidad de que fueran rechazadas sus alegaciones”. Haciendo referencia a sendas sentencias del Tribunal Supremo, concluye que “no concurre causa justificada para no imponer los intereses del art. 20 de la LCS, dado que la pretendida ausencia de cobertura que se invoca por la conducción en estado de embriaguez, estaba excluida por la interpretación que de supuestos similares había dado esta Sala, y que invocó la parte demandante”. 

Los suscriptores de la Revista RC y los usuarios de SegurDoc pueden acceder al texto íntegro de esta sentencia, solicitándola al correo electrónico mar.luna@inese.es.