Los seguros corrientes tienen una duración de un año. En estos casos, lo más frecuente es abonar la cantidad estipulada antes del inicio del contrato, aunque un cúmulo de circunstancias pueden provocar que se den impagos de la prima del seguro: ¿Qué ocurre en estos casos, tanto para el propio usuario como para la compañía que ofrece la cobertura? La Ley de Contrato de Seguro, en su artículo 15, nos da la respuesta.

Una vez la compañía aseguradora envía la propuesta del seguro, independientemente de si se ha pagado o no, está legalmente obligada a mantener la oferta durante un plazo máximo de 15 días. Pero, si una vez firmada la póliza, el usuario no abona la prima, la aseguradora quedará liberada ante cualquier incidencia y tendrá la opción de finalizar el contrato o solicitar su pago por vía judicial.

Cuánto estamos cubiertos durante impagos de la prima del seguro

En los casos que los usuarios tengan un seguro que se renueva año tras año, y en una de esas renovaciones quede una cantidad impagada, existe el conocido como mes de gracia: durante el primer mes, el usuario estaría cubierto ante posibles incidencias. Ese es el plazo de tiempo que las compañías dan a los usuarios para abonar el recibo del seguro.

Hay que tener en cuenta que ese mes de gracia solo sería aplicable en casos de renovación, ya que, si un usuario opta por cambiar de compañía y cancela su póliza vigente, los servicios se extinguirían automáticamente tras el fin del contrato, y sería responsabilidad del usuario tener una póliza en regla a partir de ese momento.

Aunque hay sentencias judiciales que han establecido criterios a seguir tras la finalización de un contrato de seguros tanto para aseguradoras como para usuarios, las compañías no están obligadas a cubrir siniestros ocurridos tras la suspensión de los servicios. El contrato podría suponer que la aseguradora se hiciera cargo de indemnizaciones a terceros por responsabilidad civil, pero no de las coberturas voluntarias contratadas por el usuario y cuya renovación o nueva contratación no se hubiera abonado.

Así, cualquier póliza de seguros quedaría completamente extinguida tras seis meses si, una vez pasada su fecha de vencimiento, la prima siguiese sin abonarse. Aun así, los usuarios pueden recuperar la prestación de servicios por parte de las aseguradoras si pagan la prima a partir de ese momento y, 24 horas después de cubrir su deuda con la compañía, ya podrían volver a contar con las coberturas.