En su discurso, Garralda manifestó la necesidad de contar con empresas de mayor tamaño en España “para ganar en competitividad” ya que, en su opinión, “si queremos pasar del modelo productivo basado en la construcción a uno más competitivo y más internacional, debemos ganar tamaño empresarial, y para ello debemos lograr que los ciudadanos tengan mejor concepto de las grandes empresas y de sus dirigentes”.

El directivo ha defendido tanto la transparencia en la gestión como elemento clave para que los directivos de las empresas “recuperen la confianza de la sociedad”, como la importancia de que los centros de decisiones empresariales se ubiquen en España por el llamado 'efecto sede', que otorga relevancia internacional al país y ayuda a la supervivencia de muchas empresas.

Respecto al sector asegurador, indicó que tendrá mucho que ver en los próximos años en la redefinición del Estado de Bienestar, que se sustenta en dos pilares básicos: el sistema público de pensiones y de sanidad.

Por su parte, De Guindos se ha referido a Garralda como una persona “cabal” y gran conocedora de la economía y los mercados, poniendo de relieve el papel clave que los directivos tienen en la sociedad. Sobre los directivos, Herrera ha indicado que son “los actores principales del progreso económico y social del país”, incidiendo en el reciente Observatorio de la Función Directiva realizado por la AED que señala que un 70% de los directivos españoles perciben que sus empresas han mejorado en competitividad y facturación.