“BBVA es parte de Latinoamérica y Latinoamérica es parte de BBVA”, ha afirmado Ignacio Deschamps. Ha destacado que América Latina es hoy una fuente de optimismo y una oportunidad para BBVA y para muchos inversores. “En un entorno tan complejo como el que estamos viviendo, América Latina brinda una gran oportunidad de inversión, en una región que se ha mostrado tremendamente resistente durante esta crisis y que tiene un enorme potencial de crecimiento a medio y largo plazo”, ha explicado.

Deschamps ha abogado por usar la atracción de la región para apuntalar la inversión directa en sectores clave como las infraestructuras y aprovechar estos “buenos tiempos” para profundizar en el proceso de reformas que expandan la productividad. Además, ha manifestado la preocupación por el riesgo de que las reformas pensadas para sistemas financieros sofisticados de países desarrollados se apliquen indiscriminadamente en países emergentes donde los bancos han funcionado bien en los últimos años.

El directivo también ha alertado sobre el riesgo de que la reforma regulatoria internacional establezca barreras artificiales e innecesarias a la libre circulación de capitales y al funcionamiento de los bancos globales. Ha defendido, asimismo, el modelo adoptado por BBVA en América Latina, con un modelo descentralizado de filiales independiente en su gestión de capital, liquidez y crecimiento, que se ha revelado mucho más resistente y menos sometido al contagio de la economía global.

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