Esa es una de las conclusiones del estudio dado a conocer al respecto por Iberinform (filial de CRÉDITO Y CAUCIÓN) y elaborado con la ayuda de Insight View, una de las herramientas para pymes de prospección comercial, análisis y gestión de clientes más potentes que hay ahora mismo en el mercado. 

Este sector –se apunta- muestra dos clusters claros de actividad. La provincia con mayor concentración es Madrid (32%) seguida muy de cerca por Barcelona (29%); hasta seis provincias no tienen actividad de este tipo. Del total, un relevante 10% ha alcanzado la dimensión de gran empresa, un 51% son microempresas, un 23% adicional pequeñas y un 16% medianas empresas. La facturación media, que tocó fondo en 2009, se ha estabilizado en cifras cercanas a los 8 millones de euros y los beneficios de este sector, que trabaja con márgenes muy ajustados, se han visto muy afectados por la crisis, con resultados medios negativos en 2009, 2010 y 2012. Sus plazos de pago se mantienen en el entorno de los 150 días.

La inmensa mayoría de las empresas, el 93%, tienen más de cinco años y la presencia de empresas de reciente creación es irrelevante. El 24% de las empresas del sector está en riesgo elevado o máximo de incumplir sus pagos. En su conjunto, el tejido muestra un rating de morosidad de 5,2 en una escala de 0 a 10 lo que indica un nivel de riesgo medio. Las provincias con peor rating de morosidad son Huelva, Guadalajara, Burgos y Ourense, poco significativas en términos de actividad. Entre los cluster, Madrid presenta un rating (5,2) ligeramente superior al de Barcelona (5,1).