Por ello, en el caso de México, que consideró un mercado clave para el mercado londinense, se observa que es un país abierto al comercio y muestra “un rechazo al proteccionismo que se está dando en otras partes del mundo. La política comercial de México es una de las más abiertas en el mundo”.

Hay muchas amenazas afuera que ponen en riesgo el crecimiento, añade Beale. “Uno muy importante es la ciberseguridad, que ha paralizado hospitales, ha hecho una disrupción en los negocios alrededor del mundo y estamos viendo que es un área muy importante que deberíamos estar tratando”, subraya.

Cambia la manera de hacer negocio

Para la directiva “la digitalización cambia la manera en que conectamos y que hacemos negocio. Los mejores negocios conocidos en la actualidad ya no tienen infraestructura física”, detalla. Quitando las catástrofes naturales, que normalmente son los que tienen un gran impacto sobre la infraestructura física, “estos activos digitales están expuestos también a los ciberataques, que son las nuevas amenazas y estas nuevas amenazas evolucionan rápidamente”.

Por ello, explicó que “tenemos que asegurar estas amenazas, porque el mundo se está convirtiendo en un mundo digital. Los CEOs están todavía negando estos impactos, pero la habilidad de sus empresas no están preparadas para lidiar con estos ataques y las cifras son terribles”. La directiva hizo referencia a un informe que destaca que el coste de los incidentes de ciberdelincuencia han aumentado hasta los 3.000 billones de dólares. Además, “hay un costo proyectado de 6.000 billones de dólares que podría aumentar cada año, desafortunadamente México está clasificado como el segundo país que recibe mayor número de ataques en América Latina, 10 millones de personas han recibido ataques en 2014”, añadió.

Vamos a ver los costos de estos ataques, es muy importante que los tengamos en mente cuando estamos ofreciendo una cobertura de riesgos. Tenemos diferentes categorías, que son: Costos visibles y los ocultos. Por ejemplo, los visibles, costos legales, forenses, cuando tenga uno que notificar a todos los clientes que ha habido una penetración.

Y también están los que no se ven, los daños en la reputación, la pérdida de clientes y el impacto compartido. Es difícil tener números, cifras definitivas, porque son muy protectores, porque no quieren compartir toda la información que tienen acerca de los ciberataques.

Un mercado que crece

Según estimó Beale: “Contamos con un 25% de la participación del mercado y tenemos un porcentaje estimado de primas de cibermercado, hay mucho crecimiento, el mercado que está aumentado a 7.500 millones de dólares en los cinco próximos años más o menos”.

Hablamos de un mercado donde los compradores de este tipo de seguros han sido de Estados Unidos y, crecientemente, en Europa, sobre todo gracias a la nueva regulación que va a entrar en vigor. En otras partes del mundo, incluyendo América Latina, ha habido muy poco interés por este producto.

“Los ciberataques son una amenaza real para nuestros clientes. Nosotros tenemos la experiencia, el producto y el alcance mundial que las empresas necesitan para mitigar esa amenaza cibernética”, recordó la directiva. Por eso, concluye, “tenemos que ayudar a los negocios a que entiendan esta amenaza creciente, explicarles cómo y cuál es nuestra propuesta de valor”.

 

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