Sin embargo, los accidentes de baja intensidad, la inmensa mayoría hasta la fecha, no se están comportando como se esperaba, tanto en el procedimiento como en las cuantías indemnizatorias. Esta situación está generando duros debates sobre si la aplicación del artículo 7 y 37 de la Ley es la correcta, o es necesario una revisión urgente para evitar determinadas interpretaciones.

La novedad del lucro cesante -recordemos que los dos grandes logros del sistema han sido la reforma del tratamiento del fallecimiento y sus perjudicados, así como incluir el concepto patrimonial de forma aislada del daño moral, tanto en las pérdidas sufridas como en las ganancias dejadas de percibir- necesita algo más de rodaje para ver su plena aplicación, aunque ya se han levantado algunas voces sobre la incorrección de algunas tablas, los conceptos incluidos y sus cálculos. También observamos que el lucro cesante de la lesión temporal requiere un mayor esfuerzo para acercar posturas entre aseguradoras y los representantes de las víctimas.

Los nuevos conceptos indemnizables también necesitan de cierta atención y de revisión de su correcta aplicación, pese a que todavía no hay una experiencia relevante, ni resoluciones judiciales, salvo fuera del tránsito motorizado, con resoluciones muy llamativas y que, aplicando el nuevo Baremo, no han seguido una línea muy correcta. 

Por último, y no menos importante, sobre el perjuicio de calidad de vida, tanto en la lesión temporal como en la permanente, y la repercusión de las resoluciones administrativas o de las bajas laborales de seguridad social para su valoración, se confirma la dificultad de una correcta aplicación. Actualmente todavía tiene más repercusión en la temporal por no haber llegado aún accidentes más graves con incapacidades permanentes, pero se intuye la conflictividad por lo visto hasta ahora con las bajas laborales.

Esperando resoluciones judiciales que resuelvan accidentes ocurridos tras la entrada en vigor de la norma y que arrojen algo de luz, o mayor oscuridad, a los temas que se han identificado hasta la fecha, la ponencia sobre la correcta aplicación del baremo intentará ayudar a clarificar algunos conceptos y, sin mayores pretensiones, proponer una interpretación lo más fiel posible al espíritu de la norma: la reparación integra y su reparación vertebrada.

 

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