El resultado operativo se sitúa en 3.620 millones, la misma cifra que un año antes, con una caída del 1,6% en las ganancias brutas de Vida, que aporta 2.295 millones, y un descenso del 4,9% en No Vida, cuyo resultado operativo queda en 1.513 millones. En esta área se incluye un coste de 260 millones por exposiciones a daños por catástrofes naturales (huracanes en Estados Unidos y tormentas en Europa Central en julio y agosto). El ratio combinado se sitúa en el 93%, 0,7 puntos porcentuales más que septiembre de 2016.

El volumen de negocio se mantiene también en cifras similares a las del año anterior, con 51.638 millones en primas brutas suscritas (-0,1%). Mientas la actividad en Vida se resiente muy ligeramente, con una facturación un 0,7% inferior (36.067 millones), en No Vida los ingresos repuntan un 1,4%, hasta 15.572 millones.

“Los resultados de estos nueve primeros meses confirman un buen desempeño. El negocio sigue creciendo gracias a la ejecución consecuente de nuestra estrategia, que ha dado como resultado un incremento de las primas de No Vida,  especialmente en Autos, además de fuertes entradas netas de caja en Vida que superan los 8.200 millones, impulsadas por los unit-linked y de productos de protección. Además, Se han incrementado un 13% los activos gestionados de terceros”, comenta Luigi Lubelli, director financiero del grupo.

Destaca, por otro lado, “la continua atención a la excelencia técnica”, que se refleja “en un excelente ratio combinado, a pesar del aumento de los siniestros por catástrofes”, y “en el notable crecimiento del margen de nuevo negocio de Vida.