La primera de las líneas de acción a las que se ha referido ha sido la de la lucha contra el cambio climático, un riesgo, “para la estabilidad de las aseguradoras y los modelos de negocio de fondos de pensiones”, dijo. Por ello, les pidió “incentivar y comprometerse con las empresas para actuar de manera responsable” con el fin de “jugar un papel importante en la transición gradual hacia una economía más sostenible y resistente”. Esto significa que deben considerar el impacto del comportamiento medioambiental en las inversiones y en la suscripción.

Por otro lado, sugirió crear cuadro de riesgos sobre catástrofes naturales “para orientar mejor las decisiones políticas sobre las medidas que deben implementarse a nivel nacional y europeo” y que la brecha de protección existente en esta materia “sea parte de las discusiones del Semestre Europeo entre la Comisión Europea y los Estados miembros”.

El problema de los tipos bajos

Como respuesta al entorno de bajos tipos de interés que afectan al rendimiento de los productos, afirmó que, en el marco de la Unión de los Mercados de Capitales y una “Unión de Ahorro e Inversión”, las pensiones contributivas “pueden y deben jugar un papel importante”. En concreto, se refirió a los planes de pensiones personales paneuropeos o PEPP, por sus siglas en inglés, que “deberían atraer a aquellas personas que son reacias a invertir en un producto complejo”, al tiempo que “debería limitar el peso desproporcionado de la distribución y otros costes en el retorno final para los ahorradores”. Como producto digital, los PEPP deberían ser suficientemente rentables para ser distribuidos y, sobre todo, accesibles. “Porque esto es lo que la gente, y especialmente los jóvenes, esperan hoy. Productos sobre los que se pueden informar y que pueden comprar fácilmente en internet, y servicios que están disponibles con solo tocar la pantalla de un móvil”, valoró.

En este punto, introdujo en su discurso el impacto de la digitalización y una de sus derivadas, los ciberriesgos, asunto para el que reclamó un enfoque europeo común: 

“Primero y ante todo, necesitamos desarrollar un marco estandarizado de informes de incidentes cibernéticos que permitan el intercambio de datos agregados, anonimizados, por supuesto, para que las aseguradoras y reaseguradoras puedan desarrollar modelos adecuados de precios y gestión de riesgos”.

Supervisión y Solvencia II

En cuanto a la labor propia del organismo supervisor europeo, el máximo responsable de EIOPA señaló el énfasis que recibe en estos momentos la supervisión del negocio. “Esta es un área donde se necesita un fuerte liderazgo. Liderazgo de los Consejos de las compañías para implementar la supervisión y el gobierno adecuados de los productos con el fin de garantizar que se eliminen ciertas prácticas actuales. Pero también el liderazgo de los Consejos de autoridades supervisoras, asegurándose de que se preste la atención y la prioridad adecuadas a la supervisión de la conducta, incluida la supervisión del mercado, la evaluación de riesgos y, eventualmente, la intervención del producto”, comentó.

Esto apuntó, “es lo que estamos haciendo con nuestra revisión 2020 de Solvencia II”. “El resultado de esta revisión será la evolución más que la revolución. Más allá del ajuste necesario de la calibración del riesgo de tasa de interés, que la Comisión Europea no tuvo en cuenta en la revisión de 2018, buscamos un impacto equilibrado de las propuestas”, detalló. Entre sus objetivos, recordó, está asegurar que la revisión brinde un reconocimiento más apropiado de la falta de liquidez, tanto en la valoración de los pasivos de seguros como en la calibración de los riesgos de los activos, para mejorar la sensibilidad al riesgo, facilitando el diseño de ahorros a largo plazo.

Finalizó su intervención diciendo que “las amenazas que enfrentamos no prestan atención a las fronteras”. “Son indiscriminadas en su alcance y son demasiado grandes para ser abordadas individualmente. Es por eso que EIOPA acoge con beneplácito la adopción de los primeros marcos globales para la supervisión de grupos de seguros internacionales, incluido un marco holístico para la mitigación de riesgos sistémicos y un Estándar de Capital de Seguros”, concluyó.