Esta capilla, situada en el claustro alto de la seo, es una de las más antiguas del templo catedralicio y uno de los espacios más singulares, porque alberga más de un centenar de retratos de todos los arzobispos que han pasado por la institución. Estas obras, que han tenido que ser descolgadas para su restauración, se expondrán durante un mes en una muestra que permitirá apreciarlas en toda su dimensión.

Desde la Fundación AXA recuerdan que las pinturas más antiguas datan de principios del siglo XVI y corresponden a las figuras idealizadas de los primeros responsables de la Diócesis burgalesa, en torno al año 1260 aproximadamente. En los trabajos de restauración se ha retirado el barniz oxidado y se han cambiado los bordes de tensado para llevarlos a un nuevo bastidor.

Entre los retratos más destacados que se podrán ver en la exposición destacan el de Francisco Pacheco de Toledo, primer arzobispo de Burgos; San Indalecio, apóstol de Santiago y del que se conservan algunas reliquias, Mauricio, que puso la primera piedra de la catedral; Alonso de Cartagena, fundador de la capilla de Santa Ana o José Cadena y Eleta, responsable del nuevo palacio arzobispal.

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