La mejora en el pronóstico refleja la confianza de la agencia en la solidez financiera del grupo asegurador, incluso en un escenario de grave dificultad por su exposición a deuda bancaria y soberana española. Fitch cree que, incluso en una situación de tensión que supusiera una quita del 25%, la base de capital de MAPFRE seguirá siendo adecuada para su calificación actual.

Además, la agencia señala que la creciente diversificación del negocio del grupo en países con perfiles de crédito más alto que España, en especial en América Latina y Estados Unidos, compensa en gran medida el impacto negativo en los ingresos por una caída potencial adicional de la economía española.

“La confirmación de las calificaciones refleja el fuerte desempeño operativo de MAPFRE, su sólida adecuación de capital y su sólida franquicia internacional, especialmente en América Latina. La calidad del capital se ve afectada negativamente por la cantidad de fondos de comercio en balance y el aumento del apalancamiento de deuda financiera a raíz de una emisión de deuda senior en noviembre de 2012”, detalla Fitch en su comunicado.

En todo caso, Fitch espera que MAPFRE mantenga sus fuertes resultados en 2012 y 2013, a pesar del difícil entorno operativo.

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