En Reino Unido, Francia y los Países Bajos, las garantías de las aseguradoras a los tomadores o bien están cubiertas por activos copiados (matching) o no son particularmente onerosas. En Alemania, aunque hay garantías significativas, las aseguradoras suelen tener suficientes rendimientos en curso para cubrir estas necesidades por periodos de más de 10 años, incluso si los rendimientos de los bonos siguen siendo bajos. Por otra parte, la expectativa de Fitch es de un aumento, lento y constante de los rendimientos, que está cerca de un mejor escenario para muchas compañías de seguros.

La agencia explica que para las aseguradoras de Vida en general los bajos rendimientos de las inversiones hacen que les sea más difícil cumplir con las garantías en los contratos de ahorro existentes y ofrecer garantías de que sean atractivas para los nuevos clientes. Esto es un factor de presión sobre las ganancias de las entidades y, en casos graves, puede erosionar el capital. Las bajas rentabilidades pueden ser particularmente perjudiciales para las aseguradoras que suscriben contratos a prima periódica con garantías de inversión a largo plazo.

Igualmente, los bajos rendimientos también tienen un efecto adverso sobre las compañías de No Vida, en particular para las que se basan en retornos de inversión para compensar la debilidad de los resultados técnicos.

En todo caso, como detalla la agencia, las aseguradoras pueden aliviar los efectos negativos de estas menores rentabilidades en las inversiones mediante la reducción de las compensaciones a los asegurados, la mejora en la gestión del activo-pasivo (ALM), el rediseño de productos y la determinación de sus precios, la retirada de determinados productos y posiblemente mediante la búsqueda de rendimientos adicionales en activos alternativos.