La nueva Ley que regula el mercado mexicano de los Seguros y Fianzas, alineada con los criterios de la Directiva Europea de Solvencia II, fue aprobada por el Congreso el pasado 28 de febrero después de un debate parlamentario de años y, en principio, tendría que estar totalmente implementada en el primer trimestre de 2014.

CAMBIOS DE LA NUEVA LEY

El documento de Fitch señala que el nuevo marco refuerza la idea de una regulación basada en riesgo, así como proporciona al regulador y al mercado nuevas herramientas para controlar las distintas exposiciones al riesgo de las aseguradoras. Asimismo, los requerimientos de capital y demás aspectos abrirían un futuro lleno de fusiones y adquisiciones. Añaden que esa ley controlará mejor los riesgos, “incluyendo los de crédito, mercado, suscripción y operativos”.

Otro de los avances, según la calificadora,  será la mejora de la transparencia de la industria y fortalece el gobierno corporativo de las compañías y la supervisión de los reguladores.

El director general de Instituciones Financieras latinoamericanas de Fitch, Franklin Santarelli, ha señalado, según recoge BNamericas, que muchos de los cambios tienen que ver con los requerimientos de capital. Conceptos que evolucionan del antiguo ‘margen de solvencia’ a una nueva medición que además de incorporar las necesidades previstas de capital,  incluye la exposición real a riesgo de crédito, mercado y operativo de cada compañía de seguros. Unos cambios que según el directivo pueden ser complicados en el corto plazo.

Otra de las nuevas exigencias de la nueva ley tiene que ver con el reporte periódico de tipo financiero, así como algunas pruebas de estrés. Además, se requiere del uso de las agencias de calificación de riesgo sobre la solidez financiera, al igual que se ya se estipula en mercados de Centroamérica, Chile y Colombia. Cambios que supondrán, según Fitch, un considerable aumento de los costos relacionados con el cumplimiento regulatorio y algunas empresas tendrán dificultades para gestionar todos los requerimientos.

AUMENTO CAPITAL, REDUCCIÓN DE RESERVAS

La supervisión de los reguladores también se verá afectada. Por ello, la Comisión Nacional de Seguros y Fianazas y la AMIS trabajarán de manera conjunta para administrar adecuadamente los riesgos. En una encuesta de la AMIS la nueva regulación supondrá un aumento de hasta un 30% del capital y una reducción del 11% en las reservas, aunque estos datos se basan en una extrapolación de las normativas europeas y no en la nueva ley.

Finalmente, otro de los cambios tendrán que ver con la llegada del ‘seguro de caución’, que consiste en el “pago de una indemnización al asegurado a título de resarcimiento o penalidad por los daños patrimoniales sufridos” por el incumplimiento de contrato, indica la Asociación.