La confirmación refleja el “fuerte desempeño técnico” del grupo en el primer semestre del año y la disminución de su apalancamiento financiero de deuda. Además, la calificación refleja la “sólida franquicia y el liderazgo en la distribución en España y América Latina”.

Como factores que contrarrestan las fortalezas del grupo, Fitch apunta a la exposición de MAPFRE a deuda soberana española y al efecto negativo que en la calidad del capital del grupo tiene el peso en el balance de fondos de comercio e inmuebles. Señala, además, que los rating del grupo están limitados por la nota asignada a España y solo contempla la posibilidad de rebajarla si hace lo mismo con la de la deuda del país.

En todo caso, la agencia señala que la adecuación de capital es “sólida” (261% a finales de 2012), y la perspectiva ‘estable’ refleja la expectativa de que MAPFRE “seguirá manteniendo un fuerte desempeño de suscripción en los próximos 12-18 meses y un adecuado margen de nuevo negocio en Vida (en 2012, 5,3%)”.