Estos valores son suficientes para contrarrestar algunas debilidades como la capitalización de la entidad, el entorno de precios competitivo del mercado turco y los riesgos asociados con el rápido crecimiento de la compañía en los últimos cinco años en relación con sus competidores.

Fitch remarca la capacidad de MAPFRE y considera que ayudaría a su filial en Turquía si necesitara reforzar su capital, al tiempo que destaca que la entidad turca mantuvo su rentabilidad en 2015.