Entre las entidades “vulnerables a riesgos y tímidas” para asegurarse incluye los centros de educación privada. A su entender, el poco auge de los seguros para colegios se debe a la escasa información acerca del programa existente, los peligros y las responsabilidades del centro educativo. “En este ámbito hay muchas inseguridades; pero también existen muchos productos dirigidos a estas corporaciones. Tenemos pólizas específicas para proteger la infraestructura, los empleados, a los niños, porque las aseguradoras se han especializado conforme a lo que cada organización necesita”, señala Peña Izquierdo.

Por su parte, según la abogada Julia Muñiz, en el marco legal también son muchos los peligros y compromisos de los colegios, tanto que en algunos casos puede incluso implicar la pérdida de licencia para operar, por ello sugiere que estos entes se orienten acerca de qué hacer, qué no hacer y cómo actuar ante cada situación. “Los centros educativos privados tienen una gran responsabilidad con todo lo que tiene que ver con los menores que están dentro del plantel y hay gran desconocimiento sobre los alcances de los hechos voluntarios o involuntarios que suelen suceder. Los accidentes de los niños, por ejemplo, que son muy comunes”, advierte Muñiz.

Peña Izquierdo y Muñiz coinciden en que de manera conjunta o individual las empresas aseguradoras deben crear conciencia en la población respecto a las inseguridades y al mismo tiempo dar conocer sus productos porque a veces sólo por desconocimiento de las coberturas la gente no contrata los servicios.

“A nosotros como sector nos corresponde hacer una campaña de educación, haciendo énfasis en el área educativa y otras que están débiles. Debemos mostrar todo lo que tenemos y hacer que el seguro se convierta en una prioridad y que no se vea como un gasto si no como una inversión”, apunta Peña Izquierdo.