Como argumentos de estas perspectivas, se apunta a que la economía se encuentra actualmente en unas condiciones favorables para poner fin a la segunda recesión desde que comenzara la crisis e iniciar una fase de recuperación. “Este contexto de recuperación –se detalla- ayudará a seguir mejorando paulatinamente los niveles de ahorro de las familias españolas”.

Por otra parte, el informe añade que la mayor estabilidad de los mercados financieros, “junto con una cada vez mayor concienciación de la necesidad del ahorro para afrontar la jubilación, resultarán apoyos muy importantes para el sector de los fondos de pensiones”.

Fundación Mapfre reconoce, no obstante, que la rentabilidad, especialmente en Vida, “continuará siendo baja”, debido a las bajas tasas de interés y los importantes cambios normativos que conllevan mayores requerimientos de capital.

En Vida, las perspectivas de crecimiento del ramo “están muy ligadas a la evolución de la economía en general, por lo que se espera una lenta recuperación debido a que la debilidad del crecimiento económico limita la demanda y la capacidad de ahorro de las familias”. Las bajas tasas de interés y las presiones regulatorias también están frenando este crecimiento.

EN VIDA-RIESGO, VENTA MÁS REFLEXIVA; EN AHORRO, APUESTA POR LA SEGURIDAD Y RENTABILIDAD

Respecto a la evolución de las distintas modalidades, las oportunidades de los seguros de Vida-Riesgo “deberán centrarse en las ventas no vinculadas a préstamos, en tanto la actividad crediticia no muestre síntomas de recuperación, buscando una venta más reflexiva sobre las necesidades de los clientes”. Por su parte, los productos de Ahorro-Jubilación “deberán aprovechar la mayor necesidad de la población española por asegurar su retiro, apostando por productos que ofrezcan seguridad y rentabilidad, y liquidez para aquellos casos en que la situación requiera disponer de los fondos”, defiende la fundación.

En ese sentido, se espera que los PIAS puedan “hacerse un hueco entre los PPA y los Fondos de Pensiones para ser una alternativa más de previsión”. Además, las menores rentabilidades de los depósitos bancarios propiciará la competencia con los seguros cuya inversión sea a medio o largo plazo.

Las perspectivas para los seguros de No Vida son “más positivas”, ya que se prevé un ligero repunte de la actividad aseguradora en un contexto económico más propicio. “Este mayor impulso de la actividad contribuirá, a su vez, a la contratación de un mayor número de seguros gracias a un mayor saneamiento de las cuentas públicas, al desapalancamiento del sector privado y a la fluidez del crédito”.

AUTOS SEGUIRÁ CAYENDO, AUNQUE A MENOR RITMO

A pesar de lo anterior, se espera que el volumen de primas en Autos continúe cayendo, aunque a un ritmo ligeramente inferior al del año anterior. “Como dato positivo, se espera que se suavice el grado de competitividad entre compañías debido al deterioro la cuenta técnica del ramo”, se agrega.

En Multirriesgos, el informe pronostica que la emisión de primas continuará “muy penalizada por la debilidad del negocio comercial y los IPC que se vienen aplicando, que rondan el 0% en muchos vencimientos. “A largo plazo, el ramo tiene mucha confianza en las medidas tomadas en junio del 2014 por el Banco Central Europeo para la estimulación del crédito bancario y su repercusión en el sector inmobiliario”, se apunta.

FORTALEZAS DEL SECTOR

En su balance del pasado año, el informe de Fundación Mapfre llama la atención sobre el hecho de que el sector asegurador continúe “mostrando fortaleza, contribuyendo de manera importante al PIB nacional”. En 2013, el porcentaje de las primas respecto al PIB fue del 5,5%, el mismo valor que el año anterior.

Además, se añade, “la industria aseguradora ha seguido demostrando en 2013 que es un sector solvente y rentable. Los ratios de solvencia del sector asegurador, tanto en Vida como en No Vida, mejoraron, alcanzando niveles muy sólidos. Así, en 2013, el importe del margen de solvencia fue 3,0 veces superior a la cuantía mínima exigida, frente al valor de 2,8 del ejercicio anterior”.

… AUNQUE MENOR RENTABILIDAD

Por lo que respecta a la rentabilidad del sector, aunque el resultado de la cuenta no técnica se incrementó un 1,9% hasta alcanzar los 4.791 millones de euros, el de la cuenta técnica se contrajo un 13,5% hasta los 5.341 millones. “La contracción del resultado técnico ha afectado tanto a Vida (-19,6%) como a No Vida (-6,6%)”, se detalla. En consecuencia, la rentabilidad de los capitales propios (ROE), disminuyó ligeramente, hasta un 13,7% en 2013, frente al 15,3% del año anterior.

En relación a las inversiones, Fundación Mapfre observa que continúa la tendencia de reducción progresiva del peso de la renta fija privada a favor de la renta fija pública. El volumen estimado de las inversiones del sector asegurador en 2013 aumentó un 3,3% respecto al año anterior, alcanzando el valor de 219.488 millones.

El 72,5% de estas inversiones fue emitida en España, un 2,5% más que en 2012, “lo que sigue poniendo de manifiesto el fuerte compromiso de la industria aseguradora con la financiación del país”, se remarca.