La palabra "corporación" se deriva del Latín corpus, palabra para cuerpo. En la época de Justiniano ( 527-565), el derecho Romano reconoció una serie de entidades corporativas bajo los nombres universitascorpus o collegium. Tales organismos tenían el derecho a poseer propiedad, a hacer contratos, a recibir donaciones y legados, a demandar y ser demandados, y en general a realizar actos jurídicos por medio de representantes.

Hoy después de más de 1.500 años muchos han tratado de definir la estrategia corporativa llevada a la empresa. El objetivo de la estrategia en las organizaciones es el asegurar su supervivencia y obtener rentabilidades por  encima de sus competidores. ¿Cómo lo hace? Crea y captura valor en un mercado de producto específico y compite.

Visto así la estrategia corporativa según analistas financieros la definen como el alcance de la compañía en lo que respecta a las industrias que compite, y en qué sectores va a competir. Exponen prioridades temporales de  5 o 6 años. Las decisiones de la estrategia corporativa incluyen inversiones en diversificación, integración, adquisiciones, fusiones, alianzas  y/ o desinversiones. 

Pedro Pareda y Marcel Planellas de Esade reconocen que las  principales inquietudes de la estrategia corporativa son: ¿dónde competir?, ¿dónde crecer?, ¿cómo crecer?, ¿cómo aportar y crear valor a la empresa en su conjunto desde el centro corporativo a las distintas unidades de negocio?

 

 

Grandes compañías crecen invirtiendo en empresas que ya existen, desarrollando o adquiriendo nuevas. Tienen más resiliencia al cambio, son más fuertes y crean más valor, particularmente en tiempos de incertidumbre.  Es indiscutible que generar retornos en tiempos de crisis, cambios legislativos o riesgo del mercado requiere una optimización del modelo para identificar las áreas de enfoque adecuadas para el futuro.  Producir retornos es crítico para toda organización y no puede haber devoluciones sin riesgo, aceptarlo es el precio.

Las opciones estratégicas crean valor al reducir el riesgo. Los compromisos estratégicos crean valor al superar a los competidores, y la entrega del plan genera el efectivo que mantiene a cualquier organización. Los diferentes niveles de la jerarquía en la empresa son responsables de administrar cada mecanismo generador de valor.

El papel corporativo no es ver en el horizonte, sino más bien imaginar lo que se podría encontrar allí, y comenzar los preparativos en consecuencia. Esto libera a la tripulación para concentrar toda su atención en los tesoros que ya están a la vista.

Conocidas consultoras como McKinsey, PWC, KPMG, Deloitte y otras más, ofrecen servicios y herramientas para medir el crecimiento, inversiones, beneficios, el potencial de iniciativas, la potencia de  la cartera, evaluar y recolocar los recursos en comparación de la competencia y otras variables.

Este es el segundo de un ciclo de artículos que trataran los diferentes temas basados en casos reales de los módulos que conforman el Programa de Dirección para Ejecutivos Latinoamericanos que con la colaboración de FIDES, Inese organiza del 11 al 17 de junio.

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