P.- Dada la situación del país, ¿la solidaridad de las aseguradoras ha sido mucho más acusada este año, como demuestra el mayor número de proyectos de ONG y Fundaciones respaldados?

Susana Pérez.- Efectivamente, hasta la fecha y pese a la situación económica del país, o quizás por eso mismo, este ha sido el año más solidario del Seguro. Así, los Premios van a hacer realidad un total de 24 proyectos de ONG y Fundaciones, es decir, van a dar esperanza y atender las necesidades de centenares de personas desfavorecidas. Esta tendencia creciente en la implicación del sector con quienes más lo necesitan creo que pone en evidencia que la apuesta del Seguro por la RSC no es solo algo que luce bien en las memorias anuales, sino que es cada vez más una realidad tangible.

P.- Y las peticiones de las ONG y Fundaciones, ¿han aumentado en este último año? ¿En qué ámbitos?

Susana Pérez.- La verdad es que seguimos recibiendo cientos de peticiones de ayuda cada año. Aquí se demuestra, además, que el respaldo del sector a los ‘Premios Solidarios del Seguro’ es ya conocido y muy reconocido por las organizaciones humanitarias, que buscan cada vez más la financiación de las aseguradoras en sus iniciativas, máxime tras conocerse que el Gobierno ha anulado subvenciones a ONG por valor de casi 300 millones de euros.
Los ámbitos más apoyados por las entidades donantes son los relativos a la infancia, discapacidad, formación, ayuda médica e investigación.   

MÁS PROTAGONISMO DE PROYECTOS EN ESPAÑA

P.-¿Qué cuestiones, tipos de personas e iniciativas son las que tienen más ‘calado’ en el sector asegurador?

Susana Pérez.- Depende cada año. La mayoría de ellos, y este no es una excepción, se centra sobre todo en la infancia. Este año hay muchos proyectos premiados sobre discapacidad y, por primera vez, para comedores sociales o ayudas a personas con problemas por causa de la crisis en España. No en vano, debemos tener en cuenta que la tasa de pobreza en nuestro país se sitúa ya en el 21,8%, una de las más elevadas de la Unión Europea.

P.- Es cierto, este año, parece haber un desgraciado ‘mayor protagonismo’ de problemas de nuestro país?

Susana Pérez.- Sin duda. De un tiempo a esta parte se está centrando más en proyectos españoles, consecuencia del marco económico que nos toca vivir. Este año de los 24 premios a ONG solamente hay dos que son de fuera de España, cuando en ediciones precedentes la ayuda a proyectos de países subdesarrollados era mucho mayor.

P.- El respaldo institucional de estos galardones, con S.M. La Reina encabezando el Comité de Honor, ¿es el mejor ejemplo de su consolidación?

Susana Pérez.- Es indudable que la confianza que S.M. La Reina otorga a nuestros Premios, aceptando la Presidencia del Comité de Honor, constituyen el mejor ejemplo de que el sector asegurador va por la buena senda en su grado de implicación con estos galardones. Para INESE, como promotores, es un aliento y un signo claro de que este es un camino en el que debemos perseverar, pues va en beneficio tanto de la propia sociedad como del Seguro en su conjunto.

PERSONAJE SOLIDARIO Y MEDIO DE COMUNICACIÓN MÁS COMPROMETIDO

P.- ¿Ha sido complicado determinar al ‘Personaje Solidario del Año'? ¿Y al medio de comunicación más comprometido?

Susana Pérez.- Siempre es una tarea muy difícil pues, cada vez más, los personajes públicos y los medios de comunicación están muy sensibilizados e implicados con temas solidarios. Ahora bien, todo fue más fácil con la inestimable ayuda del Comité de Honor, que en reunión deliberatoria antes del verano, eligió las candidaturas propuestas. Tanto nuestro personaje de este año, Samantha Vallejo-Nágera, como el Medio de Comunicación más Solidario, el Grupo C+J (revista Marie Claire), son muy conocidos públicamente por la labor que realizan y son, sin duda, merecedores de estos Premios.   

P.- ¿Qué sorpresas va a deparar la gala de este año?

Susana Pérez.- Como todos los años, me voy a permitir guardar el secreto hasta la tarde del mismo día 19, pero estoy segura que los presentes en el Círculo de Bellas Artes van a volver a emocionarse con la gala.