Estos cambios, detalla, se producirán en todos los ámbitos: “Diversificación de inversiones, diversificación de línea de negocios, productos, maneras de vender, y optimización de estructuras organizativas”. “Es un proceso -matiza- que necesitará tiempo, aunque el que lo haga a mayor velocidad se estará posicionando”, remarca.

Anticipa, por otro lado, una concentración en el número de entidades: “La racionalización esperada podría ser impulsada por una intensa competencia y por Solvencia II, que requieren una mayor sofisticación en las estrategias y en la gestión tanto de los riesgos como del capital y de los asegurados. Sin embargo, este proceso se podría ralentizar por la existencia de grupos de interés que podrían preferir no diluir sus cuotas de control y posiciones en los consejos de dirección. Dar el paso exigirá una transformación cultural y eso necesita tiempo”.

Desde S&P se valora la capacidad del sector español para cumplir con las nuevas reglas, si bien alerta sobre “la necesidad de seguir mejorando la gestión de riesgos global”. “Al ser un mercado tan grande y fragmentado, claramente algunas compañías cumplirán con más dificultades que otras con los nuevos requisitos de capital, transparencia y buen gobierno”.

Sincado pronostica un crecimiento de los seguros de No Vida en torno al 3%, en línea con la evolución esperada para el PIB. “En responsabilidad civil de Autos, en particular, -concreta- veremos un periodo de presión. Solo la introducción del Baremo, se estima, va a tener un impacto del 8% sobre el ratio de siniestros sobre primas. Las compañías, animadas también por el regulador, están aumentando las tarifas, pero con cuidado para no perder clientes. Este año el sector pondrá a prueba su política de suscripción y buena rentabilidad técnica”.

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