Afirma que se está eliminando la principal barrera de entrada del ahorro en este sector, “al ponerse en cuestión el sistema público de pensiones”, a lo que se une el que el partícipe de planes, igual que el de fondos de inversión, “no tiene ni remota idea de cómo funcionan estos productos, según el último estudio de Inverco. Este desconocimiento sobre cuál es la forma más eficiente para ahorrar, tiene un lado positivo, ya que hay mucha labor didáctica por hacer”.

Este despegue de la previsión complementaria será “a largo plazo”. “El inicio de este desarrollo no llegará antes de unos dos años y vendrá acompañado de un cambio en los beneficios fiscales para las empresas y los particulares que ahorren en planes” apunta.

“LO MÁS IMPORTANTE NO ES EL BENEFICIO FISCAL, SI NO ASEGURAR LA JUBILACIÓN”

Reconoce que en los últimos diez años los planes de pensiones no han batido la inflación, “y además las gestoras han ganado más dinero que los partícipes. Se ha producido una transferencia de riqueza de los ahorradores a las entidades”. De las razones que el partícipe tiene para invertir en planes (rentabilidad, fiscalidad y regalo), tradicionalmente, “y erróneamente”, la gente tiene en cuenta primero la fiscalidad, después el regalo y lo último, el rendimiento a largo plazo. “En el futuro –adelanta- esta situación se corregirá y el ahorrador va a discriminar más la buena de la mala gestión, aunque no va a ser de la noche a la mañana. En esta línea, los particulares deberían exigir a las gestoras rendimientos por encima de la inflación, algo que no está ocurriendo en los últimos doce años. Lo más importante no es el beneficio fiscal, si no asegurar la jubilación”.

Sobre los planes de la mutua en el negocio de las pensiones, anticipa que “tenemos mucho por hacer y vamos a realizar un esfuerzo muy significativo”. “Queremos transmitir –afirma Aznar- a nuestros clientes que pueden encontrar en nosotros soluciones tan eficientes como las que ofrecemos en coches o en Salud”.

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